Se forman a los usuarios para la biblioteca de hoy, pero se los alfabetiza en información para toda la vida. Aunque pareciera una expresión apresurada o quizás algo tajante, no lo es tal. En estos tiempos donde se han ido esfumando los muros de las bibliotecas y la información circula por todos lados, en todas formas y hacia todos los sentidos, los conceptos de formación de usuarios y alfabetización informacional lejos de contradecirse, se complementan. Es más, se incluyen. La primera es el puente necesario hacia el logro de la segunda. Pero se necesita haberse afianzado en la segunda para poder ser un individuo básicamente competente en este presente acelerado y disrruptivo.





